Santo Domingo.– El director ejecutivo del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), Juan Manuel Méndez, informó que su gestión concentrará los esfuerzos inmediatos en tres áreas fundamentales: el fortalecimiento de la red semafórica, la implementación de multas digitales o fotomultas y la puesta en funcionamiento de las inspecciones técnicas vehiculares.
Las medidas forman parte de una estrategia dirigida a mejorar la seguridad vial, organizar la circulación y reducir las infracciones en las calles y carreteras de la República Dominicana. Sin embargo, su aplicación representará un desafío institucional que requerirá tecnología confiable, reglas claras y coordinación entre las distintas autoridades.
Fotomultas para enfrentar las infracciones
El sistema de fotomultas permitiría identificar mediante cámaras y otros dispositivos tecnológicos conductas como el exceso de velocidad, el cruce de semáforos en rojo, la circulación por lugares prohibidos y otras violaciones a la normativa de tránsito.
Su implementación podría fortalecer la fiscalización y disminuir la intervención directa de los agentes. También generaría evidencias visuales de las infracciones, facilitando que las sanciones sean aplicadas con mayor objetividad.
No obstante, el sistema deberá contar con mecanismos transparentes para identificar al conductor o propietario responsable, notificar la multa, presentar las pruebas y permitir que el ciudadano reclame cuando considere que existe un error. Una fotografía no puede convertirse automáticamente en una condena sin garantizar el derecho a la defensa.
La calibración de las cámaras, la ubicación de los dispositivos, la protección de los datos personales y la seguridad de la plataforma tecnológica serán elementos indispensables para evitar sanciones incorrectas o un uso arbitrario del sistema.
Regresa el debate sobre la inspección vehicular
La inspección técnica busca comprobar periódicamente que los vehículos se encuentren en condiciones adecuadas para circular. Entre los elementos que podrían revisarse están los frenos, neumáticos, luces, sistema de dirección, emisiones contaminantes y condiciones generales de seguridad.
En las vías dominicanas todavía circulan numerosos vehículos con luces defectuosas, neumáticos desgastados, cristales deteriorados y otras fallas que aumentan el riesgo de accidentes. Por eso, la inspección podría convertirse en una herramienta importante para proteger vidas.
Su eventual aplicación también despierta preocupaciones. El INTRANT deberá definir el costo, la frecuencia de las revisiones, los centros autorizados y los mecanismos de supervisión. Además, tendrá que impedir que el proceso se transforme en una carga económica desproporcionada o en una nueva oportunidad para la corrupción.
Semáforos y movilidad
Méndez también señaló como prioridad el fortalecimiento de la red semafórica. La modernización deberá permitir una mejor coordinación de las intersecciones, especialmente en los puntos donde la programación deficiente de las luces provoca congestionamientos innecesarios.
Una red inteligente podría ajustar los tiempos de los semáforos de acuerdo con el volumen de vehículos, responder ante incidentes y facilitar el paso de ambulancias y unidades de emergencia. Pero su efectividad dependerá del mantenimiento constante y de una adecuada planificación.
Las prioridades anunciadas apuntan hacia un tránsito más moderno y fiscalizado. Sin embargo, el verdadero reto no será presentar las tecnologías, sino lograr que funcionen de manera estable, transparente y equitativa.
Las fotomultas y las inspecciones vehiculares pueden contribuir a salvar vidas, pero deberán aplicarse como instrumentos de seguridad vial y no únicamente como mecanismos de recaudación. La ciudadanía necesita orden en las calles, pero también merece garantías, información clara y un sistema que respete sus derechos.




