Santo Domingo. — El artista, productor musical e influencer dominicano Mariachi Budda, nombre artístico de Aury Omar Pineda, se sumó a una misión humanitaria que llevó auxilios y donaciones desde la República Dominicana hacia Venezuela, país afectado recientemente por fuertes movimientos sísmicos que han despertado solidaridad internacional.
El viaje fue realizado en avión privado, como parte de una iniciativa impulsada por el empresario y comunicador Santiago Matías, Alofoke, con el respaldo logístico de Panorama Jets y la participación de la comunicadora Jessica Pereira, así como de un equipo del grupo de medios Alofoke.
La aeronave transportó suministros esenciales destinados a comunidades venezolanas afectadas por la emergencia, entre ellos medicinas, insulina, alimentos enlatados, linternas y herramientas de rescate, artículos considerados prioritarios en las primeras horas posteriores a un desastre natural.
Mariachi Budda, reconocido por su trayectoria en la música, la radio y el entretenimiento, y ganador de dos Latin Grammy por su participación en el tema “Con Altura”, volvió a colocarse en el centro de la atención pública, esta vez no por una producción musical, sino por un gesto de solidaridad regional.
La ayuda fue recolectada principalmente en el Edificio Rojo de Alofoke Media Group, en Santo Domingo, que funcionó como centro de acopio para recibir donaciones destinadas al pueblo venezolano.
La acción humanitaria resalta el papel que figuras del entretenimiento, empresarios de medios y comunicadores pueden desempeñar en momentos de crisis. Más allá de la fama, la música o las plataformas digitales, este esfuerzo evidencia cómo la influencia pública también puede convertirse en un puente para movilizar recursos, asistencia y esperanza.
Desde la República Dominicana, el gesto de Mariachi Budda y del equipo que participó en la misión representa una muestra de hermandad con Venezuela, un país históricamente vinculado al pueblo dominicano por lazos culturales, migratorios y humanos.
En medio del dolor provocado por los terremotos, la solidaridad dominicana llegó por aire con un mensaje claro: cuando una nación hermana sufre, la respuesta no debe esperar.




